La paz se inicia en el alma...
Ana Giorgana
Junio 2011

Para Bert Hellinger, el significado de la paz solo es posible cuando se unen las situaciones opuestas. El reconocimiento e inclusión de ambos bandos para reconocer lo que se ha excluído. Y cuando se es posible guardar luto por las vícitimas y péridas de ambos lados de los grupos en pugna.

Qué es lo que realmente lleva a la paz?

Un aspecto importante desde la perspectiva de Hellinger, es reconocer la igualdad. Ningún grupo es superior a otros. Por tanto, el reconocimiento a la diferencia y la igualdad. En este sentido, es posible asumir las situaciones de inclusión y de paz.

Establecer los límtes de cada uno y respetar la diversidad y la similitud tanto en lo individual como en los grupos humanos.

Toda paz solo es posible cuando se inicia en el alma propia:

Así lo asienta Bert Hellinger en este documento que lleva por nombre: La paz se inicia en el alma.

Solo a través del reconocimiento de lo que hemos excluído, juzgado, lamentado y también reprimido o por voluntad sacado de nuestras vidas, tiene que tomar su propio lugar en nuestra vida. Toda experiencia es nuestra nos pertenece y debemos honrarla y reconocerla.

Habla sobre el abandono del ideal de la inocencia. Una inocencia que desearíamos tener pero que nos enfrenta a nuestra propia humanidad. Y por ello, querer vivir en esa inocencia acarrea grandes sufrimientos.

Algunas familias lucha por vivir en paz:

Una paz que los arrastra a vivir de apariencias asegura Bert Hellinger y que precisamente lleva a lo contrario. Por tanto guardan secretos que no desean que salgan a la luz. Reprimen, niegan. Excluyen a sus miembros por no estar en sus expectativas. Les causa dolor y creen que al no reconocerlos este no existe.

Aún cuando duela todos cuentan porque los miembros que son excluídos o no reconocidos o bien criticados están llevando el peso de la inocencia familiar. La liberación y el reconocimiento de esa inclusión. Pertenecen solo por el hecho de formar parte de ese gremio familiar.

La paz más allá de las familias

Reconocer la diferencia. Todos formamos parte de esta gran comunidad humana. Reconocer la colectividad, aceptar la diferencias y repetar las consecuencias de cada acto o culpa de cada individuo, pero no por ello, la exclusión. No son los actos sino la pertenencia.

La paz también tiene conflictos y estos son un requisito para la paz.

Estas son solo algunas de las implicaciones en este libro de Bert Hellinger, seguiremos con su análsis, pero si de pronto te interesan otros temas, puedes consultarlos aquí en el área de artículos de constelaciones familiares.

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El amor narcisista y cómo recuperar la confianza en el amor: heridas y cicatrices en la relación de pareja.

Todos formamos parte de esa historia familiar que necesitamos reocnocer y honrar. Nos pertenece nos guste o no.